Descripción
Caín pone de manifiesto lo que hay de moderno y sorprendente en la prosa de Saramago: la capacidad de hacer nueva una historia que se conoce de principio a fin. Una reflexión acerca del origen del poder y de las manipulaciones que las distintas religiones y sus aliados temporales han ejercido sobre las conciencias de los hombres para evitar que el pensamiento sea libre y el uso de la voluntad independiente de criterios religiosos. Una denuncia de los efectos perniciosos de las alianzas entre religiones y política. En definitiva, un alegato contra un Dios que mata y condena a quienes dice haber creado a su imagen y semejanza, y que Caín resuelve de forma sorprendente.
