Descripción
Libro de poesía existencial y vitalista que refleja la madurez del autor al elegir conscientemente la vida frente a la muerte, la desesperanza o el desencanto, dentro de su estilo sobrio y centrado en el hombre, la patria y la trascendencia. Forma parte de su producción tardía, donde el poeta alcarreño (seudónimo de Miguel Alonso Calvo) explora temas como el paso del tiempo, el amor y la afirmación personal con un tono reflexivo y afirmativo.
Los poemas exaltan la voluntad de vivir plenamente, la conexión con la tierra española y la lucha interior contra la nada, con imágenes de la naturaleza, la memoria y la fe cotidiana que evocan su obra anterior como Defensa del hombre o Apelación al tiempo. Destacan versos que celebran la existencia cotidiana —familia, trabajo, paisaje— como resistencia al olvido y al dolor, en métrica clásica y lenguaje directo.
Garciasol emplea una voz serena y testimonial, influida por Machado y la Generación del 27, para afirmar valores humanos perennes en plena Transición española; editado en primera tirada limitada, se considera un testimonio poético de su etapa final antes de su muerte en 1994.
