Descripción
«El anillo del Nibelungo» es, como el «Fausto» goethiano, la «obra de una vida». Wagner se inspiró en las Eddas nórdicas y en el «Cantar de los Nibelungos», pero no hizo teatro arqueológico: con el mito alientan y conviven en la «Tetralogía» las corrientes revolucionarias que llevaron al derrumbamiento de la era Metternich, el socialismo utópico, el anarquismo activo de Bakunin, el materialismo de Feuerbach y también el voluntarismo de Schopenhauer; todo ello subyacente detrás de una previa y rica formulación estética. ¿Por qué una nueva traducción, al castellano, de «El anillo del Nibelungo»? Las razones son varias: la importancia de la obra y su permanente actualidad, la dificultad de encontrar hoy las anteriores y, sobre todo, la necesidad cultural de que cada tres décadas se aborde de nuevo esta labor con toda la carga de información que van reposando los años.
