Descripción
¿Y si el agua lloviera… embotellada?
¿Te imaginas unos enormes nubarrones formados por docenas de bidones, botellas grandes y pequeñas y todo tipo de recipientes de plástico? ¿Y si un día te vieras sorprendido por una gran tormenta en la que el agua no cayera gota a gota, sino en botellines? ¡Mejor ponerse a cubierto!
Esto es precisamente lo que han imaginado Fernando Bernués y José Ibarrola, director de escena y escenógrafo de la ópera El diluvio de Noé: «Un balneario de principios del siglo XX al que van bañista de toso los lugares para descansar y beber sus aguas termales. Pro el agua se termina y los bañistas empiezan a discutir. Noé, el encargado del balneario, intenta acabar con la disputa, pero es inútil. Tanta discusión acaba por enfadar a Dios, que decide acabar con las discusiones de una vez por todas, a golpe de diluvio. Pero antes avisa al bueno de Noé para que construya una gran arca, una embarcación con la que podrá salvar a su familia y a una pareja de cada especie animal. Noé y sus hijos terminan el barco justo a tiempo de recibir a los animales, que llegan de todos los rincones del mundo en un animado desfile multicolor…».
El resto es mejor que lo descubras por ti mismo contemplando esta ópera escrita hace casi cincuenta años.
