Descripción
«Como su mismo título indica, las páginas que siguen no pretenden en manera alguna dar una definición exhaustiva del Hombre. Quieren, tan sólo, fijar las apariencias «fenomenales» del Hombre, en la medida en que puede lo humano ser visto legítimamente como prolongación y coronación de lo vivo, al menos de modo provisional.»
Con estas humildes palabras arranca Teilhard de Chardin una de sus obras más emblemáticas: «El grupo zoológico humano». Y a pesar de la sencillez de las mismas, o incluso gracias a ello, realiza una síntesis magnífica de todo lo que va a desarrollar posteriormente. Toda su reflexión a lo largo del libro nos lleva a considerar al Hombre como parte del proceso evolutivo no ya de la Tierra, sino del Universo entero.


