Descripción
Leyenda religiosa tradicional del siglo XVI.
Que a la resolución de abdicar y de retirarse del mundo se asociaran desengaños crueles, pudo muy bien suceder, porque los desengaños son la moneda falsa de la Humanidad, que siempre corre en los mercados de la vida, y cuanto más alto el hombre, cuando más poderoso, más accesible es a experimentarlos, por su mejor disposición a sembrar beneficios, y es probado que el que los siembra cosecha en abundancia desengaños.

