Descripción
Una inquietante y poética novela rulfiana en la que Jeremías Andrade, un anciano enfermo, llega a un pueblo fantasmal sepultado por la neblina y la suciedad en busca de su nieta desaparecida. En este paraje siniestro y hostil, habitado por seres dantescos como niños que juegan al fútbol con balones macabros y un carretero encargado de recoger cadáveres diarios, el protagonista transita en una constante pesadilla entre la vigilia y el olvido. La obra se alza como una poderosa alegoría de la violencia, la memoria y el desamparo en la sociedad colombiana contemporánea.
