Descripción
El genio de Mankiewicz, para el que la realización comienza con la escritura, está más vinculado a las palabras que ningún otro. Sus películas se reconocen sobre todo por la inteligencia y la finura de sus diálogos. Pero, las imágenes no empalidecen ante el brío del lenguaje, pues la puesta en escena de Mankiewicz es al mismo tiempo el broche más completo de la gran narración hollywoodiense y la expresión de una búsqueda personal, de estilo inconfundible. Tanto en Eva al desnudo como en Cleopatra la originalidad de este gran cineasta mantiene este equilibrio que hoy en día, y sin duda en un futuro, deberá ser redescubierto.
