Descripción
Estudio sociológico en el que Salustiano del Campo analiza cómo el Estado español ha intervenido —explícita o implícitamente— sobre la población a través de sus políticas económicas, sociales y territoriales en el siglo XX. No es solo una descripción estadística, sino una reflexión sobre qué entiende el autor por “política demográfica” y cómo debería formularse en España para orientar el desarrollo y mejorar la calidad de vida.
Del Campo parte de la idea de que incluso cuando un país dice no tener política demográfica “explícita”, en realidad aplica medidas que afectan natalidad, mortalidad, migraciones y distribución territorial de la población.
Define la política demográfica como el conjunto de decisiones públicas encaminadas a modificar volumen, ritmo de crecimiento, estructura por edades y localización de la población con fines de desarrollo socioeconómico y de reducción de desigualdades.
El estudio revisa los grandes indicadores demográficos españoles (fecundidad, mortalidad, nupcialidad, migraciones internas y externas) y los confronta con las políticas del franquismo, como incentivos a familias numerosas, restricciones migratorias o ausencia de planificación familiar.
Del Campo discute las consecuencias de estas orientaciones: retraso en la transición demográfica, desequilibrios territoriales campo‑ciudad, problemas de empleo, presión sobre servicios sociales y desigualdades regionales.
El libro concluye reclamando una política demográfica “racional y moderna” para España, coordinada con la planificación económica y social, que incluya control de natalidad, atención a la infancia, envejecimiento y ordenación del territorio.
Por ello se considera una obra pionera de la sociología de la población en España y un texto de referencia para los debates posteriores sobre si el país debía o no formular una auténtica política demográfica nacional.
