Descripción
Estado libro: excelente
En medio del fragor de la contienda contra la invasión napoleónica, una revolución de las palabras, los discursos y los decretos irrumpió con fuerza en las Cortes reunidas primero en la Isla de León y después en Cádiz entre 1810 y 1812. El historiador Manuel Chust analiza en esta obra cómo este proceso dio origen a la célebre Constitución de 1812, con un enfoque verdaderamente integrador y revolucionario: otorgar representación política directa a los territorios americanos y filipinos, que hasta entonces habían sido meras colonias de la Corona. El libro desentraña las complejas sesiones parlamentarias donde los diputados de ambos hemisferios debatieron sobre soberanía, ciudadanía y abolición de privilegios antiguos. Al examinar la aplicación e impacto de los decretos liberales tanto en la península como en suelo americano, el autor demuestra que el liberalismo gaditano no solo transformó a España, sino que sentó las bases para el posterior desmantelamiento del imperio absolutista y el
