Descripción
Belleza y dolor. Erotismo y crueldad. Son los polos opuestos de la práctica de la China tradicional consistente en vendar los pies de las niñas para que no creciesen y así convertirlos en objeto de deseo. Una costumbre que el gobierno prohibió en 1911; demasiado tarde para la joven Mai, que es sometida al doloroso ritual. Pero su rebeldía la impulsa a huir de un matrimonio concertado en la China rural e instalarse en Shangai, donde trabaja en un burdel hasta que es rescatada por Arthur Cohen, un filántropo australiano que lucha por la abolición de la brutal práctica de vendar los pies, pero que acabará secretamente seducido por los pequeños pies de Mai.

