Descripción
Entronizados en la palabra, algunos escritores vienen ejercitándose, a lo largo de los siglos, en derribar a los ídolos del clan y en fustigar a sus santones. Pero esos mismos escritores, tan duchos en lanzar andanadas al resto del archipiélago humano, olvidan sus propios narcisismos, esgrimen tabúes culturales para fortificar su islote y hasta, los más osados, aureolan con beatas imposturas el oficio de escribir. El fenómeno es tan sorprendente como pertinaz. En nuestro tiempo, cuando se han desvanecido los espejismo sobre la bóveda celeste, el sistema solar, el origen de la vida, la aparición de las especies, la historia de los hombres y la escenografía de sus conciencias, resulta que ciertos escritores, vanguardistas en las innovaciones formales de su arte e iconoclastas frente a los modelos clásicos, siguen predicando los sagrados misterios de la literatura. De esos misterios postizos trata este libro.

