Descripción
Publicación dedicada a la obra de Miguel Delibes, con motivo del Premio de las Letras Españolas que se le concedió en 1991, vamos a ocuparnos precisamente de lo que Delibes es por antonomasia: un narrador. Un narrador que irumpe con personalidad propia en el panorama de la literatura española de la primera postguerra, un panorama bastante asfixiado y asfixiante, por cierto- y que, desde el primer momento y a lo largo de los años, ha seguido su camino literario con un ritmo inexorable, lento pero riguroso, siempre fiel a si mismo, sin permitirse el menor desfallecimiento,
con un tono personalisimo y siempre identificable en todos sus libros, aunque dentro de una también evidente variedad de modos narrativos y con una coherencia y hondura moral que lo distingue del resto de los escritores de su generación. Siempre y en cada momento Delibes ha sabido captar la realidad española y muy particularmente la realidad castellana. Él es el gran testigo de Castilla. Y lo mismo que Juan Ramón fue universal desde su andalucismo, Delibes parte de lo castellano para desentrañar lo español y alcanzar
lo universal.
