Descripción
Un extraordinario, lúcido y seductor relato autobiográfico en el que el genial pintor madrileño Eduardo Arroyo, artista polifacético e intelectual de primera línea, plasma el autorretrato de toda una generación de posguerra. Con un desorden perfecto y una prosa cargada de una honestidad descarnada, ironía y un fino sentido del humor, el libro teje una sarta de recuerdos, confidencias y memorables anécdotas que recorren su infancia y juventud en el Madrid de los años cincuenta, su posterior exilio político en París, la bohemia artística y la vibrante lucha antifranquista, hasta desembocar en la libertad, el éxito internacional y el regreso a una España donde ya nada volvería a ser igual.
