Descripción
«Lo peor de todo, querido amigo, es la tristeza de morir en tierra de nadie, en una fosa común donde ningún ser querido podrá llorarte jamás. Morir en tierra extraña. ¡Qué triste es morir en tierra extraña!»
El 18 de julio de 1936 dio comienzo una de las guerras más crueles de la historia de la Humanidad: la guerra civil española. Han pasado ya más de ochenta años de ello. Pero, seamos sinceros, las heridas que aquella guerra dejó en este país, aún hoy siguen sin cicatrizar. Para Agustín, Juana y Gregorio, los personajes principales de esta novela, aquel día significó, como para todo el país, el principio de un camino que, en demasiadas ocasiones, no tuvo retorno. La muerte de seres queridos, el exilio, los campos de internamiento en Francia, la segunda guerra mundial, los campos de concentración nazis? Así fue el exilio de los republicanos españoles.
Sin embargo, este libro no es una novela más (¡otra más!) sobre guerras, exilios o campos de concentración. Morir en tierra extraña es, ante todo, un espejo donde el ser humano se muestra desnudo y sin barniz alguno de civilización. Desde su primera página hasta el inesperado final, nos vemos atrapados en una endiablada montaña rusa que nos lleva hasta lo más alto para después dejarnos caer al vacío.
