Descripción
Pemontón Taremurú es una obra de carácter etnográfico, lingüístico y antropológico en la que el capuchino y estudioso Cesáreo de Armellada recopila y traduce al castellano una importante colección de los tarén, fórmulas rituales e invocaciones pertenecientes a la tradición oral del pueblo pemón de Venezuela. La obra fue publicada por la Universidad Católica Andrés Bello de Caracas en 1972 y recoge materiales en pemón y castellano.
El término tarén designa un tipo de palabra ritual que, dentro de la cultura pemón, puede utilizarse para proteger, curar, prevenir determinados males o intervenir simbólicamente sobre situaciones consideradas peligrosas. Armellada muestra que estas fórmulas están estrechamente relacionadas con la concepción pemón del mundo, en la que seres humanos, animales, plantas, fenómenos naturales y fuerzas espirituales mantienen relaciones entre sí.
El libro reúne numerosos ejemplos organizados según su finalidad. Aparecen tarén relacionados con la caza y la pesca, la protección frente a animales, las enfermedades, las heridas y hemorragias, el embarazo y el nacimiento, los viajes, los fenómenos naturales y las relaciones afectivas. También existen invocaciones destinadas a atraer el cariño de otra persona, favorecer las relaciones entre hombre y mujer o proteger a los recién nacidos.
Una característica fundamental de estas composiciones es su carácter narrativo y poético. Los tarén no son simplemente fórmulas breves: suelen incorporar relatos sobre el origen de un mal o una situación, personajes humanos o sobrenaturales y una invocación destinada a modificar esa situación. La repetición, la enumeración y el uso simbólico de nombres y elementos de la naturaleza desempeñan un papel importante en su estructura.
Armellada también presta atención a la relación entre esta tradición indígena y el cristianismo, hasta el punto de que el libro termina con un apartado titulado «De los tarén a las plegarias cristianas». Esto permite observar el contacto entre las creencias y prácticas rituales pemón y la tradición religiosa introducida por los misioneros.
Más allá de su contenido mágico-religioso, la obra posee un notable valor documental y lingüístico, pues conserva por escrito una parte de una tradición fundamentalmente oral. Armellada comenzó a interesarse por los tarén durante su larga estancia entre los pemones en las tierras altas del Caroní y posteriormente reunió y sistematizó el material.
