Descripción
Poemario que gira en torno a la figura de “uno que pasa”, un sujeto que observa el mundo mientras transita por él. A partir de esa mirada, Riechmann reflexiona sobre la existencia, el paso del tiempo, el amor, el cuerpo, la naturaleza, los animales, el lenguaje y la relación del ser humano con el mundo. El “pasar” no significa simplemente desplazarse, sino aprender a mirar y a descubrir aquello que normalmente permanece oculto.
Uno de los temas centrales es la búsqueda de una forma más profunda de vivir frente al ruido y la aceleración de la sociedad contemporánea. El silencio, la contemplación y la atención adquieren importancia como formas de recuperar el contacto con uno mismo y con la realidad. Un estudio sobre el poemario destaca precisamente el abandono de la prisa y la búsqueda de ese espacio de silencio como elementos fundamentales.
También tiene un papel importante la naturaleza y la relación entre todos los seres vivos. Riechmann presenta animales, plantas, cuerpos y elementos del cosmos como partes de una realidad común, cuestionando la separación absoluta entre el ser humano y el resto de la vida.
El amor y la sexualidad aparecen asimismo como experiencias de unión y renovación. El encuentro corporal se presenta como una especie de nuevo nacimiento, relacionado con la naturaleza y con el ciclo de la vida.
Finalmente, el libro reflexiona sobre la propia poesía y el lenguaje. Para Riechmann, escribir no consiste en copiar la realidad, sino en atravesarla y descubrir dimensiones que no son evidentes. Por eso emplea una escritura fragmentaria, concentrada y a veces aforística, que invita al lector a detenerse y mirar de otra manera.
