Descripción
La situación de las mujeres en la sociedad actual es sustancialmente diferente de la vivida a finales del siglo XVIII, en pleno proceso de cambio al Nuevo Régimen. Sin embargo, no puede decirse que en nuestros días las mujeres estén en condiciones de igualdad respecto a los hombres en los ámbitos de acción de la sociedad. Ciertamente, la desigualdad no es problema exclusivo de las mujeres. La desigualdad es siempre un problema social, que requiere respuestas institucionales. Sobre los cambios de la organización social, vividos especialmente en el siglo XX, se ha extendido la idea de que a las diferencias biológicas entre mujeres y hombres hay que añadir las diferencias que les han sido atribuidas a unas y otros culturalmente. El concepto de género ha aportado modos positivos para mejorar la situación de mujeres y hombres; pero también ha generado suspicacias e interpretaciones tan variadas como sociedades y ordenamientos jurídicos podamos encontrar.
