Descripción
Obra de historia cultural, pensamiento e interpretación de la identidad española. El autor desarrolla algunas de las ideas fundamentales de su interpretación de la historia de España, especialmente la importancia de la convivencia y el conflicto entre cristianos, musulmanes y judíos en la formación histórica de lo español.
Castro cuestiona las explicaciones tradicionales que presentan la identidad española como una realidad homogénea y permanente desde la Antigüedad. Frente a ellas, sostiene que lo que entendemos por “español” se fue formando históricamente a través de las relaciones, enfrentamientos y transformaciones de las distintas comunidades que convivieron en la Península durante la Edad Media.
Uno de los aspectos centrales de la obra es el análisis del significado histórico de los conceptos de español, España y castellano, así como de la conciencia que los propios habitantes de la Península fueron desarrollando sobre su identidad. Castro presta especial atención a la influencia de la cultura islámica y judía y a las consecuencias que tuvieron posteriormente la expulsión y la marginación de estas comunidades.
El autor también reflexiona sobre la literatura y sobre figuras como Cervantes, utilizando sus textos como testimonios de las formas de pensar, sentir y vivir que caracterizaron a la sociedad española. De este modo, la historia política se relaciona con la historia de las mentalidades, la literatura y la cultura.
La obra se inscribe en la conocida interpretación de Castro según la cual la identidad histórica española no puede comprenderse al margen de la convivencia y posterior conflicto entre las tres grandes tradiciones religiosas peninsulares: cristianismo, judaísmo e islam.
