Descripción
‘Un drama nuevo’ (1867) es una de las pocas obras teatrales del siglo XIX que ha logrado una justa supervivencia. Y ello quizá se debe a que su autor buscó mucho más la perfección estética que el desarrollo de una tesis moralizadora o el reflejo más o menos del de una época. Perfecto en la construcción dramática, Tamayo utiliza el recurso -tan frecuente después- del teatro dentro del teatro, incluyendo a Shakespeare como personaje del drama, y tiñe todo el ambiente de una ambigüedad fronteriza entre ficción y realidad, lo cual representa uno de sus mayores méritos.
