Descripción
En esta obra, Francisco de Quevedo realiza una biografía política y moral del asesino de Julio César. A través del análisis de la figura de Bruto, el autor reflexiona sobre el tiranicidio, la libertad y la lealtad, impregnando el relato con su característico pensamiento neoestoico. Es una pieza fundamental de la prosa política del Siglo de Oro, donde se cuestiona el uso del poder y el destino de la República frente a la ambición personal.
