Descripción
Tras casi una década aportando su visión narrativa a la novela tradicional, el autor decidió ejecutar una cabriola circense inesperada y adentrarse en el mundo de las pulsiones inmediatas. Durante los últimos años ha hecho de la lírica, la prosa poética, los aforismos y las ráfagas de insensatez emocional su nueva casa y su nuevo bastión. La bandera de su nueva realidad. A modo de santuarios, cuatro son los refugios donde esconde su mensaje y su palabra. Cuatro son los feudos diseminados por las páginas este libro, cada uno con su propio nombre, donde el autor perpetúa, negro sobre blanco, sus emociones más personales y sus reflexiones más insondables acerca del amor, del desamor, de la vida, de la muerte y del mundo.
El libro reúne textos escritos durante varios años y nace, según el propio autor, como una catarsis personal después de un periodo de desencanto y de alejamiento de la narrativa. Sus poemas se caracterizan por la introspección, la evocación y la expresión directa de las emociones, abordando experiencias relacionadas con el amor, la pérdida, la memoria, las relaciones personales y los estados de ánimo.
La obra apuesta por una escritura breve, intensa y emocional, en la que la poesía y la prosa poética sirven para transformar vivencias personales en reflexiones de carácter más universal. El propio Pedro de Paz señala que no pretende transmitir un mensaje concreto, sino provocar en el lector una respuesta emocional y, especialmente, esa «sonrisa melancólica y cómplice» que considera uno de los mejores legados que puede dejar un escritor.
