Descripción
A través de la biología evolutiva, la psicología y la antropología, este ensayo demuestra que la monogamia estricta no es un comportamiento natural, sino una construcción social y moral tanto en animales como en humanos. Mediante el análisis de pruebas de ADN, los autores exponen cómo la infidelidad y el deseo de múltiples parejas son comunes en especies tradicionalmente consideradas fieles, ofreciendo una explicación científica a un debate sociocultural continuo.
