Descripción
Obra audiovisual y literaria en la que el autor reflexiona de forma poética y ensayística sobre la muerte, la memoria y la espiritualidad, tomando como punto de partida imágenes y lugares cargados de significado (cementerios, espacios de recuerdo, ámbitos íntimos). El título alude explícitamente al Cántico espiritual de San Juan de la Cruz y el trabajo se concibe como una suerte de “cántico contemporáneo”, donde la mirada (ver y ser visto) se convierte en forma de diálogo entre los vivos y los muertos, entre el presente y lo que pervive en el recuerdo.
En esta pieza, Rodríguez mezcla recursos propios del cine de ensayo, la poesía visual y la meditación personal: combina imágenes de fuerte carga simbólica con una voz reflexiva que interroga el sentido de la ausencia, del duelo y de la trascendencia, sin respuestas dogmáticas pero con un tono íntimo y contemplativo. El resultado es una obra para ser revisitada, más cercana a una experiencia sensorial y espiritual que a un relato narrativo tradicional, que invita al espectador‑lector a confrontarse con su propia memoria y su relación con la finitud.
